- Pues parece ser que a Bush, tras esquivar los dos zapatazos, no vio como se le venia encima una chancla que salió volando durante el alboroto que se ocasionó en la detención del pobre periodista.
¡Eztoy bien, pareze mentida pedo no me echo nada...!!! - Declaraba el mandatario mientras sus guardaespaldas le ayudaban a incorporarse.